¿Cuál es la mejor traducción de la Biblia?

La oferta actual de traducciones, versiones y paráfrasis bíblicas es más alta que en cualquier otro momento de la historia. ¿Hay una que sea la mejor? ¿Qué criterios nos ayudarán a elegir una Biblia? ¿Cuál es la mejor versión?

Aquí presentamos una breve reseña de las traducciones más populares en español —dentro del contexto cristiano— ofreciendo sus características principales, para dar una guía al lector y ayudarle a conocer mejor las traducciones de la Biblia en español.

Conceptos importantes

Antes de entrar de lleno en la reseña de las diferentes traducciones y versiones, vale la pena revisar algunos conceptos básicos. El primero se trata de la base textual, es decir, los manuscritos de los cuales parte cada traducción. El segundo se trata del criterio de traducción, que en términos sencillos puede ser dinámico o literal.

Ninguna traducción es totalmente literal (también llamada equivalencia formal o palabra por palabra) ni totalmente dinámica (también llamada equivalencia funcional o idea por idea). Todas las traducciones y versiones se encuentran en algún punto del espectro entre literal y dinámico. Esto se vuelve más evidente en el caso de las traducciones que han sido revisadas en diferentes décadas (o, como la Reina-Valera, en diferentes siglos), obedeciendo a los cambios naturales del idioma.

Las bases textuales para el Antiguo Testamento son la Biblia Hebraica Stuttgartensia de 1977, la cual es una versión actualizada de la Biblia Hebraica de Rudolph Kittel, publicada en Stuttgart, Alemania en 1937. Dicha edición contiene el texto masorético con notas y un aparato crítico para anotar las variantes que existen del texto hebreo. Otras fuentes comunes para cotejar pasajes suelen ser los rollos del Mar muerto, la Septuaginta (la primera traducción del AT al griego) y otros manuscritos griegos, el Pentateuco Samaritano y la versión Siríaca.

Para el Nuevo Testamento, las bases textuales más confiables, y que reflejan lo mejor de la investigación actual son: Greek New Testament (Nuevo Testamento Griego) cuarta edición, publicado por las Sociedades Bíblicas Unidas en 1993) y el Novum Testamentum Graece, publicado en 1993 por Eberhard Nestle y Kurt Aland (27ma edición), conocido también como Nuevo Testamento Griego de Nestlé Aland. Ambas ediciones contienen el mismo texto, pero cuenta con diferencias en la puntuación y en las notas textuales (aparato crítico).

Reina-Valera (RV, RVR1909, RVR1960, RVR1977, RVR1995, RVC, RVR2020)

Esta Biblia, la primera traducción en español que se hizo directamente de los idiomas originales, apareció en 1602, y es la revisión que Cirpriano de Valera hizo de la traducción de Casiodoro de Reina (publicada en 1569). La Reina-Valera, como se le conoce hasta ahora, ha tenido numerosas revisiones, entre las más importantes están 1909, 1960, 1977, 1995, 2015 y 2020.

Su base textual es, para el AT, el texto masorético, y para el NT, el Textus receptus, que era la compilación de los manuscritos más antiguos del Nuevo Testamento en griego editado a lo largo del siglo XVI. Esta es la única traducción, o familia de revisiones, que se basa en el Textus receptus para la traducción del NT. Y en el caso específico de las revisiones 1977, 1995, RVC y 2020, se han usado también, para cotejar, el NT griego de Nestlé-Aland y el de SBU.

En general, estas revisiones conservan la estructura gramatical de los idiomas originales en que la Biblia se escribió (hebreo, arameo y griego). La traducción se inclina por lo literal, aunque con cada revisión se renuevan el lenguaje. Con excepción de la RVC (Reina Valera Contemporánea) mantiene el uso del «vosotros» y tiende a conservar pasajes que no se encuentran en los manuscritos más antiguos, debido a su uso en la tradición evangélica. Esta es sin duda la traducción más usada en Latinoamérica.

Recomendada para lectura congregacional, exposición bíblica, estudio.

La Biblia de las Américas y la Nueva Biblia de las Américas (LBLA, NBLH, NBLA)

La fundación Lockman, lanzó en 1986 la Biblia de las Américas, que sigue los lineamientos de la traducción literal. Su formato tiene elementos de ayuda para el lector, y que permiten identificar el comienzo y fin de los párrafos en los textos originales, las citas del Antiguo Testamento que aparecen en el Nuevo y las palabras que no aparecen en el original, pero que se agregan para dar claridad a las frases.

Su base textual es, para el AT, la Biblia Hebraica Stuttgartensia, y para el NT, la base principal fue el NT en griego Nestlé -Aland, 26ta edición.

Además, la mayoría de las presentaciones de la LBLA contienen notas aclaratorias con respecto a palabras difíciles de traducir o dando opciones cuando una palabra podría tener diversos significados. Esto es de gran ayuda para el lector, para comprender un poco mejor el significado de cada texto. Las siguientes revisiones de la LBLA fueron en 1995 y 1997. Su principio de traducción es más literal que dinámico.

En el año 2005 se realizó una nueva revisión y adaptación de esta Biblia, que a partir de la revisión de 2019 lleva el nombre de NBLA (Nueva Biblia de las Américas). Se trata de la misma traducción, simplemente se hizo una revisión y actualización del lenguaje donde se cambió el uso de vosotros por ustedes. Además, se reestructuraron algunos enunciados para tener una lectura más natural conforme al español latinoamericano actual. Esta revisión se inclina ligeramente más hacia lo dinámico que la LBLA, aunque sí conserva el énfasis literal.

Recomendada para estudio y análisis del texto, preparar y dictar exposiciones bíblicas, memorización, estudio personal y en grupo.

Nueva Versión Internacional (NVI)

Publicada en 1999, la NVI es una traducción dinámica de la Biblia. La meta de esta versión es la transmisión del mensaje de cada frase del texto bíblico. El formato editorial también está adecuado para el lector contemporáneo, especialmente en los listados, las genealogías, los fragmentos poéticos y los diálogos.

Los vocablos en desuso se dejaron de lado para emplear términos que concuerdan con la evolución del idioma en el presente, se utiliza «usted» y «ustedes» (existe también la versión para España, que usa «vosotros»). Lo mismo sucede con las unidades de volumen, distancia y tiempo, que están en nuestro sistema métrico.

Su base textual principal es el Texto masorético para el AT, y el Texto crítico para el NT. Pero incluyen notas con traducciones alternativas tomadas del Textus receptus y otros textos cuando se considera pertinente notificar la lector de otras posibles traducciones de un mismo versículo. Se revisó en 2015 y en 2022.

Con cada revisión se ha modernizado el lenguaje, siguiendo su principio más dinámico de traducción, aunque han decidido mantener ciertas expresiones y giros que se han vuelto emblemáticos entre el pueblo cristiano a lo largo de las décadas.

Recomendada para estudio en grupos pequeños, lectura devocional, estudio personal, memorización, estudio bíblico evangelístico.

Traducción en lenguaje actual (TLA)

Esta traducción apareció en 2002 con el nombre Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS), y su última revisión fue en 2004. Es una Biblia dirigida al público infantil y poblaciones que no hablan el español como primera lengua. El lenguaje y vocabulario utilizados son muy básicos y sencillos de entender para niños de 8 años o menos.

La construcción gramatical es muy contemporánea, con frases breves y organizadas de acuerdo a los estándares editoriales modernos. La separación por versículos se ha modificado cuando es necesario para redactar los párrafos de manera más comprensible. Uno de los propósitos de esta traducción fue servir de base para traducir la Biblia a idiomas indígenas, para partir de un vocabulario reducido. Una vez hecha la traducción, se coteja con las bases textuales Biblia hebraica, y NT en griego, para verificar que la traducción es fiel a los manuscritos más confiables.

La base textual es la Biblia Hebraica Stuttgartensia y el NT griego (cuarta edición). El principio de traducción fue dinámico más que literal, con gran énfasis en el uso literario del lenguaje ya sea en la poesía, la narrativa o las epístolas.

Recomendada para lectura para niños, para hablantes de otro idioma, nuevos creyentes, buscadores.

Nueva Traducción Viviente (NTV)

La NTV se publicó en 2010, y ha sido ligeramente revisada en 2013 y 2016. Su metodología de traducción es más dinámica que literal. Su énfasis se encuentra en presentar el texto en el español latinoamericano actual, evitando giros y expresiones que no se entienden en nuestro idioma.

Las bases textuales de la NTV son el texto masorético de la Biblia hebrea en la versión Biblia Hebraica Stuttgartensia de 1977 y el Nuevo Testamento en griego de Nestlé-Aland (27ma edición), así como el NT griego de SBU, en su cuarta edición.

Esta traducción incluye amplias notas al pie con aclaraciones e información relativa a la traducción.

Lectura para niños, para nuevos creyentes, devocional personal, buscadores.

Recomendaciones finales

Nuestra conclusión es que no existe tal cosa como la mejor traducción. Cada una de ellas tiene un especial aporte para el lector y estudioso de la Biblia. Lo importante es conocerlas, y emplearlas de acuerdo a sus características.

Un consejo que podemos ofrecer es distinguir claramente entre traducciones textuales y dinámicas. Las primeras son más útiles cuando se trata de un estudio sistemático o predicación expositiva. Las segundas son más recomendables para la lectura devocional, la enseñanza a nuevos creyentes, charlas bíblicas de tono informal o evangelístico, así como lectura devocional con niños pequeños.

Sin embargo, siempre es bueno revisar más de una traducción para ampliar los horizontes y la comprensión del pasaje que se quiera estudiar.

¿Qué piensas? ¿Cuál es la que más utilizas? ¿Tienes alguna información que aportar?

¡Te leemos!